
El pasado viernes 21 de agosto a través de DEC se hacía pública una nota manuscrita de la baronesa Thyssen intentando calmar las agitadas aguas de la polémica que la rodean a ella y su familia en este verano 2009.
La Baronesa, su hijo Borja y Blanca Cuesta, tras el impacto causado cuando se señaló al hijo de Tita como posible padre de sus hermanas e hijas adoptivas de Carmen Cervera, volvieron al ojo del huracán con motivo del anuncio de la segunda paternidad del matrimonio Thyssen-Cuesta, que le comunicaron vía prensa a la abuela paterna de la criatura, avivando así públicamente los incesantes rumores sobre la crispación existente entre ellos. La inmediata posterior pérdida del bebé que tan ilusionados esperaban Borja y su esposa Blanca no hizo sino alimentar los comentarios sobre la posible reacción de la abuela Thyssen al respecto.
Profunda tristeza
Tras su habitual cortina de silencio inicial, la Baronesa saltó al ruedo público para sorpresa de propios y extraños vía televisión: «A través de este comunicado quiero manifestar mi profunda tristeza como madre y como mujer ante los tristes momentos que están atravesando mi hijo Borja y Blanca. Quiero trasmitirles todo mi apoyo y cariño de forma incondicional».
Estas han sido las recientes declaraciones de Carmen Cervera, transmitidas en una nota manuscrita a través de uno de los periodistas de DEC, que manifestó el descontento de la Baronesa por el trato informativo del aborto de su nuera y su indignación ante el comentario sobre su supuesta reacción al enterarse de la triste noticia, pues según se informó en Vaya par, Tita habría descorchado una botella de champán. La baronesa Thyssen, siempre según esta fuente, amenaza con poner una querella judicial.
Los veranos dorados de los Thyssen, antes de inauguraciones pictóricas de relieve internacional a comienzos de temporada, brillantes fiestas sociales en el jardín de Villa Favorita, su villa suiza, reuniones de alto nivel en los cruceros por el Mediterráneo y tranquilo encuentro en familia con los medios en su casa de San Feliú, parecen haber pasado definitivamente a la historia.
Los tiempos han cambiado y la polémica Thyssen está servida, con Tita, Borja y Blanca, en cualquier estación del año.




