Victoria y Felipe cenaron en Nochebuena en el palacio de la Zarzuela y el día 26 asistieron, junto a su padre, Jaime de Marichalar, a la misa con la que cada año se recuerda en Soria el fallecimiento del Conde de Ripalda, padre de don Jaime. Para terminar el año, se reunieron de nuevo con sus primos, con los que ya habían pasado la Nochebuena, aunque en esta ocasión con la novedad de poder esquiar todos juntos.
La pequeña de los Urdangarín, Irene, no acompañó a sus padres y hermanos a la nieve, debido a su corta edad, sólo dos años.






